Calles

Como todo pueblo, Tlachichila se organiza a través de un entramado de calles que se entrecruzan formando una red de caminos que recorren su extensión. Este diseño, caracterizado por sus calles horizontales y verticales, contribuye a definir la estructura del pueblo y a delinear sus distintos sectores.

Las calles horizontales, paralelas entre sí, atraviesan Tlachichila de un extremo a otro, conectando sus diferentes barrios. Estas arterias principales suelen ser transitadas por vehículos y peatones, sirviendo como ejes de movimiento dentro del pueblo.

Por otro lado, las calles verticales, perpendiculares a las horizontales, cruzan el tejido urbano de Tlachichila de manera transversal, creando bloques o manzanas que dividen el espacio en áreas más pequeñas y definidas.

En teoría, las calles horizontales están orientadas de este a oeste y las verticales de norte a sur. En la realidad, la orientación es aproximada y hay secciones en donde las calles cambian de dirección. Esto se debe a que Tlachichila no es un pueblo que surgió de la nada, sino que ha ido creciendo lentamente con el paso de los años y esas curvaturas en las calles se deben a que antes de las calles los caminos y callejones tenían esa dirección. En algunos casos se pudo modificar la dirección, pero en otros, la construcción de las viviendas se encargó de hacerlo.

Calle horizontales:

Calles verticales: