La visita de la virgen
A manera de peregrinación, la virgen se despedía de una casa y emprendía el viaje rumbo a la siguiente. Algunas veces en el mismo rancho y en otras el viaje era más largo, hasta llegar a otra comunidad. Dependiendo de la cantidad de peticiones para contar con la presencia de la virgen, era el tiempo que permanecía en cada casa. En ocasiones era un solo día, en otras, completaba un novenario antes de despedirse.
Se daba aviso de la próxima casa que contaría con la presencia de la virgen con un día de anticipación para que se hiciera un altar adornado con ramas y flores. Tras la llegada de la virgen, se rezaban rosarios y se le cantaba. Durante los cantos, los niños le llevaban flores de rodillas y las colocaban en el altar. Al final de los rezos se ofrecía comida, dependiendo de las posibilidades de cada familia.
Recuerdo que la virgen primero llegaba a El Rayo. Después de completar los días que iba a estar ahí, se hacía una peregrinación del Rayo a Las Amarillas. La virgen era cargada por cuatro personas, tal y como ocurre en el encuentro de la virgen. Llegando a Las Amarillas, se colocaba en un altar adornado con flores y empezaban los cantos y los rezos.
La fotografía corresponde fue tomada en Las Amarillas, sin embargo, desconozco la fecha. Podemos ver a la virgen en el centro del altar y las flores están colocadas alrededor. Entre las flores, vemos bugambilias y rosales blancos que habían sido cortadas de la casa de J. Guadalupe Saldívar y Maximiana Ibarra en Las Amarillas. Vemos también flores de manos de león, que son plantas silvestres que producen floración en el mes de septiembre. Finalmente vemos alcatraces que lo más probable es que fueron cortados de las plantas cercanas a los pozos en El Rayo.
Hace aproximadamente 50 años, la persona que se encargaba de organizar las vistas de la virgen era conocido como don Martimiano. Mis recuerdos no van tan atrás en el tiempo y es poca la información que tengo de aquellas fechas. Lo que en varias ocasiones me ha contado mi mamá es que por error juntaron ramas de caquixtle para adornar el altar, pero afortunadamente no hubo consecuencias de ese error.

